La SEACV Informa

Cirugia de Revasculación de los Miembros Inferiores


Documento de Cirugía de Revascularización de MMII

Hemos estudiado los síntomas que usted padece y realizado las exploraciones oportunas, encontrando una enfermedad en sus arterias que impide que la sangre llegue a sus extremidades inferiores. Según lo avanzado de su enfermedad puede presentar dolor al caminar, dolor en reposo o incluso lesiones de gangrena en el pie.

El objetivo de su intervención es que pueda caminar mejor, no tenga dolor de reposo y si es su caso la cicatrización de las heridas del pie y pierna, tratando de evitar la amputación de la extremidad.

La intervención consiste en desobstruir las arterias enfermas o implantar un puente (By-pass o injerto) con su propia vena o bien con una prótesis sintética o biológica para hacer llegar más sangre a los pies.

Esta intervención no es estrictamente curativa, pretende sólo impedir la evolución maligna de la enfermedad y conservar su extremidad.

Puede ser que el objetivo de la intervención no se consiga, porque las arterias estén en tan malas condiciones que no permita la operación prevista o se produzca un fracaso inmediato de la misma. En este caso puede necesitarse una reintervención inmediata. De estar agotadas las posibilidades quirúrgicas y no poder revascularizarse podría estar indicada la amputación, al nivel necesario para evitar el peligro de gangrena progresiva.

Las complicaciones posibles pueden ser:

1. Locales como una hemorragia, trombosis del procedimiento realizado con isquemia de las extremidades inferiores, infección de la prótesis o de las heridas operatorias, que pueden obligar a una reintervención inmediata o tardía.

2. Generales como neumonía, fallo cardiaco, insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal, descompensación diabética, isquemia cerebral, isquemia intestinal, infarto agudo de miocardio, trombosis venosa y embolia pulmonar, y otras. Estas complicaciones son tanto más frecuentes si existen enfermedades sobreañadidas previas.