La SEACV Informa

Endarterectomía Carotídea


Documento de Cirugía Carotídea

Hemos estudiado los síntomas que usted padece y realizado las exploraciones oportunas, encontrando una enfermedad en sus arterias del cuello que le producen una disminución de la circulación en el cerebro. La causa más común es una placa de arteriosclerosis que produce un estrechamiento en el paso de la sangre. Los síntomas que pueden producir aparecen como consecuencia de una disminución de flujo sanguíneo o por envío de fragmentos de dicha placa de ateroma al cerebro.

Tiene el riesgo muy probable, de que la evolución de esta enfermedad le ocasione una complicación grave (parálisis del cuerpo, pérdida de la capacidad del habla, pérdida de la visión del ojo e incluso la muerte).

Para evitarlo y mejorar la circulación cerebral, le proponemos una intervención quirúrgica consistente en desobstruir la arteria lesionada o implantar un puente/injerto que derive la sangre de forma correcta hacia el cerebro. Muchas veces es preciso implantar un parche de material protésico, para conservar un calibre adecuado de la arteria.

En ningún caso se realiza esta intervención para mejorar síntomas que ya existan

Esta cirugía no está exenta de complicaciones.

Las complicaciones posibles pueden ser:

1. Durante la intervención, debido a la manipulación quirúrgica y a la interrupción del flujo sanguíneo cerebral, se puede producir un accidente cerebral, semejante al que se intenta prevenir. Esto ocurre en pocos casos (2-4% de las intervenciones).

2. Lesiones nerviosas: próximas a las arterias carótidas se hallan varios nervios que pueden lesionarse durante la operación dando lugar a unos déficits reversibles en muchos casos y definitivos en otros, como: desviación de la comisura bucal, afonía, molestias durante la deglución, dificultad para mover la lengua y otras...

3. Locales como una hemorragia, trombosis del procedimiento realizado, infección de la prótesis o de las heridas operatorias, que pueden obligar a una reintervención inmediata o tardía.

4. Generales comunes a cualquier acto quirúrgico, isquemia cerebral, infarto agudo de miocardio, neumonía, fallo cardiaco, insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal, descompensación diabética, y otras. Estas complicaciones son tanto más frecuentes si existen enfermedades sobreañadidas previas.